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Historia
La Iglesia de la Compañía de Jesús fue construida a partir de 1571 por los padres jesuitas sobre el antiguo palacio inca Amarucancha, que había pertenecido al Inca Huayna Cápac. Este templo católico simboliza el encuentro entre la cultura inca y la española durante la época colonial.
Arquitectura
La fachada principal es una obra maestra del arte barroco colonial, construida en piedra andesita. Presenta una decoración elaborada con tres niveles: la puerta principal con columnas salomónicas, ventanas ornamentadas en el segundo nivel y un frontón triangular decorado en la parte superior. Las dos torres campanarias completan el conjunto arquitectónico.
Interior y arte
El interior destaca por su riqueza decorativa, con una bóveda de cañón adornada con casetones dorados. El altar mayor, tallado en madera y cubierto con pan de oro, presenta un estilo barroco complejo con la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción en el centro.
La Última Cena de Marcos Zapata
El tesoro más famoso de la iglesia es la pintura de la Última Cena, creada por el artista indígena Marcos Zapata. Esta obra única incorpora elementos andinos: en lugar del cordero pascual tradicional, aparece un cuy asado, alimento típico de la región. Esta pintura ejemplifica el arte mestizo colonial, donde se combinan temas cristianos con elementos culturales andinos.
Importancia actual
La iglesia sigue funcionando como templo católico y es uno de los principales atractivos turísticos de Cusco. Forma parte del centro histórico declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Su conservación es fundamental para preservar este legado cultural que representa el encuentro entre dos mundos diferentes.




